Ayer fue la primera noche que pasé en mi nuevo piso, hoy al despertarme tuve la sensación de que él estaba acostado conmigo, empecé a temblar de miedo, me quedé petrificada escuchando cualquier sonido, esperando verle aparecer por la puerta del dormitorio y descubrir que mi huida no ha sido más que un sueño. He tardado 15 minutos en recuperarme, la imagen de sus puños, y las noches que me obligó a mantener relaciones con él aunque no me apeteciera me asaltaban constantemente.
Tuve que irme a trabajar sin desayunar, esos 15 minutos de mi vida dejaron de ser míos para ser del cabrón que se hacía llamar mi marido…
El dueño me ha permitido salir media hora más pronto, me ha visto muy afectada y sin hacer ninguna pregunta ha accedido. esta tarde le propondré quedarme un poco más para compensarle.
Parece que no todos los hombres son como el bastardo de mi esposo…

Deja un comentario
Feed de los comentarios de este artículo