Me siento anonada y deprimida, hecho de menos a ese cabrón malnacido y es algo que no logro entender, me siento como si estuviera dividida en dos mitades, una quiere desea volver junto a él y la otra prefería morirse antes de estar junto a animal.

Me siento tan sola y abandonada, su presencia me daba seguridad, al menos al principio, los últimos días los recuerdos como una pesadilla en la que deseaba que no volviera nunca del trabajo… Ojalá no le hubiese conocido nunca y pensar que durante los años de noviazgo fue tan atento, amable y considerado… Fue como si el anillo en el dedo le hubiese convertido en un ser aborrecible, cruel y despiadado.

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